Síntesis de la Obra
Un Mundo al Revés
Se trata de un relato ascético cristiano, como sinónimo del estilo del autor, donde los fundamentos entusiastas de sus escritos, están basados en hechos reales. Narrados muy efusivamente, a modo de pensador moderno, en una crítica social ‘constructiva’. Quién como muchos, experimenta la lucha en el exilio por nuestros sueños y esperanzas. Refutando a la mayoría de los cristianos de todo el mundo, en cuanto a conceptos sobre competiciones deportivas. Lo que para muchos cristianos, bajo su punto de vista, competir es malo. Profesional en el deporte y competidor por naturaleza, en forma de terapia y crecimiento personal manifiesta pasajes y testimonios del ‘mundo al revés’. Asimismo, también fue víctima de esta sociedad ‘xenófoba y aporofóbica’, la que no está exenta el cristianismo mundial. Además de la función de las lecturas, ésta es informar, conscientizar, empatizar; alternando con incidentes de esta ‘inoperante’ sociedad. De esta manera, invita al lector a la dialéctica: ¿es realmente la competición deportiva quién hace mal al deporte? O tal vez el mal nace en nuestras raíces; ¿y quiénes no compiten acusan a los competidores para ocultar su mal descendente? A su vez, manifiesta errores teológicos dentro del cristianismo global. Los que aplican y ostentan dentro de las Iglesias de todo el mundo, habiendo quedado asperjadas por la faz de la tierra, sumadas al hedonismo. Basada en un testimonio adornado de bibliografías, poesías, historia, fábulas, cultura.
Lectura que engloba innumerables preguntas y repuestas que conllevan a superar momentos adversos de nuestras vidas. Situación en la que nadie está libre de padecer. ¿Quiénes somos? ¿De donde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Es el deporte tan bueno y limpio como creemos? ¿O somos engañados como producto del fanatismo y la idolatría? ¿Dejarán de hacer trampas los deportistas? ¿Quiénes están detrás? ¿Tiene que ver con la vanidad del mundo? Casi siempre tenemos un ‘por qué’, a cada repuesta inconclusa que nos acaricia con enormes signos de interrogación. ¿Es justo nacer, vivir y morir? ¿Hay esperanza de no morir? ¿Existe otra vida paralela? Cuando hablamos de la muerte, se hace un tabú que muchos prefieren eludir. ¿Por qué nos cuesta tanto afrontarla?
¿La codicia está relacionada con poder?
Todas las cosas son fatigosas,
más de lo que el hombre
puede expresar.
Nunca se sacia el ojo de ver
ni el oído de oír.
(ECLESIASTÉS 1: 8)
¡Que gran verdad! Acaso, ¿no es propio del ser humano? Cuando seducidos por la avaricia, cae en la falsa apariencia, que le deja como resultado esa ficción unida a la vanidad, arrastrándole hasta lo más profundo de lo desconocido, sin importar, cuanto pueda perder. Por lo general, cuanto más tiene el ser humano, “más quiere”. ¡Tanto tiene, tanto vale! ¡Cuanto más tiene (suponiendo que son poderosos) más importante se creen! Como es sabido, quiénes tienen el poder del dinero y posición, se sienten “poderosos”, ingentes, invencibles, indestructibles y hasta dueños de la verdad, sintiéndose poco menos que Dios; y en ocasiones superior a él. No se debe olvidar la legendaria injusticia, producto y causante de la raza humana y su ‘libertad’ consecuencia del libre albedrío, que en todos los tiempos se confunde con libertinaje (aunque le llaman tópico).